La ovejita incomprendia por todos, comprendia por mi.
Marzo 9, 2008 por alone01
Realmente no supe como reaccionar.
Yo y mi forma de ser tal vez no fueron lo que ella necesitaba en ese momento.
Y hubo palabras a medias, comentarios incoherentes, cantares desesperados, posibles mentiras y tristes verdades.
Comentarios de suicidio, de desolación, de desconsuelo… y preguntas. Yo reía. Trataba de hacerla reír. ¿Era lo que necesitaba?
Por lo menos me sentí aliviado al saber que su sentido del humor no había muerto.
Después de 10 minutos o de una hora – perdí la noción del tiempo – de hablar por teléfono, le pedí que me avisara a donde iría. ¿Para qué o por qué? Ni idea. Tal vez me preocupé. Después de dos años de lejanía, me preocupé. No sé si por sus verdades o por creer que todo era mentira. Aun no sé qué es que.
A final de cuentas, sentí una honda pena por ella.
Luego de ver a mis amigos durante tres horas en una fiesta, al llegar a casa, sentí unas ganas fortísimas de poner un arma en mi boca y halar del gatillo.
Entonces no sólo sentí pena por ella, sino que también, por unos minutos, pasó de ser la ovejita incomprendida por todos y comprendida por mi.

Si tuviera q elegir un dia para suicidarme
ELEGIRIA DOMINGO!